rodrigo_jimenezNací el 21 de julio de 1976, soy egresado de Gastronomía Internacional y me desempeño como ayudante de cocina en SODEXO, entidad que presta servicios a la empresa minera Anglo American, División Los Bronces, la que se ubica en Farellones. Además, soy activista del Movimiento por la Diversidad Sexual, MUMS.

Conocí el MUMS en 2011, el 8 de diciembre, fecha en que se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos.

Lo que más rescato de MUMS es la diversidad de pensamiento de sus activistas. A pesar de que tenemos pensamientos diferentes, nadie coarta la libertad de opinión de los demás y luchamos por ideales que nos unen. Sus miembros no llegaron acá movidos por aparecer en los medios de comunicación, sino que sus motivaciones están centradas en ser un aporte a los movimientos sociales.

La misma diversidad que caracteriza a MUMS ha sido también la tónica de mi vida, ya que desde mi niñez fui testigo de diversas realidades, las que me permitieron conocer el mundo con sus falencias y a personas que luchan por salir adelante. Y fue en medio de esa variedad de contextos donde descubrí mi orientación sexual, que me atraían más los Hombres que las Mujeres.

El haber crecido en medio de este cúmulo de vivencias, las injusticias sociales y una vida sexual diferente, me motivaron a luchar por una sociedad más justa. Y movido por ese ideal de justicia fue que decidí entrar al MUMS. Sentí que a pesar de la desigualdad que existe en el mundo, nunca había aportado para mejorar esa injusticia, que junto con ser trabajador soy también parte de la diversidad sexual. Por lo mismo no sólo ingresé al movimiento, además opté por entrar al sindicato de mi empresa.

Nunca he sentido que mi orientación sea un impedimento para desempeñarme como dirigente, porque lucho problemas van más allá de la orientación sexual, chilenos y chilenas sin importar la orientación sexual, nos sentimos estafados con las AFP, con las Isapres, somos hijos de una mala educación, desconocemos de sexualidad y nos llevamos las mínimas ganancias de producción empresarial, también somos testigos de las desigualdades de clase de sentirnos la mano de obra explotada y barata. Como dirigente sindical no instalare el matrimonio ni sus demandas, pero si pondré en tabla nuestros derechos en esta materia, no mas despidos injustificados, no exceso de horas de trabajo, incorporación de la población LGTBI al ámbito laboral pero no desde el anonimato, junto con evitar que esto sea una carta de despido valida. Queremos como MUMS y como Sindicalista que nuestras compañeras transexuales, reciban un espacio inclusivo, que sea valorado por su trabajo y evaluadas por el mismo, no por su apariencia ni su nombre social.

Sin embargo, soy crítico de los dirigentes sindicales que por años han ocupado sus cargos y que no dan espacio a defender los derechos de la diversidad sexual, muchos por miedos a sus propios prejuicios, atrapados en valores personales y no en el valor del otro como diferente, esto mismo pasa con los chicos que muestran necesidades especiales, a esos dirigentes va mi critica, pues muchos de ellos están implicados en estos temas y no hacen nada por la exclusión, nuestra pelea no solo se remonta al salario mínimo o a un tema de estructura, mi lucha es por la dignidad del trabajador en su fondo y no en su forma.

Mi objetivo a futuro es visibilizar el mundo LGBT y sus problemas en el ámbito laboral, aunque sé que es un anhelo difícil, porque esto tiene relación con la educación que como dirigentes sindicales tenemos que dar tanto a nuestros pares como a todos los demás trabajadores, principalmente a estos últimos, porque en ellos es donde más se vive la discriminación. A ello se suma que las empresas poco o nada hacen para combatirla.

Ésa es la principal misión del movimiento social, sea laboral, estudiantil, de salud, de la vivienda y de la diversidad sexual, entre otros: aunar fuerzas en pro de las reivindicaciones que tenemos como seres humanos. Y esta misión es la que he aprendido del MUMS y de sus activistas.

Como sindicalista MUMS hemos estado apoyando silenciosamente todas las marchas de los trabajadores, estudiantes, algunas gremiales y otras no, en todas hemos exigido derechos y dignidad, esperamos que cuando MUMS marche todos marchemos pues esta es una lucha de todos. “ por los que estamos hoy y por los que vienen mañana”.