Historia
El Movimiento por la Diversidad Sexual remonta sus inicios con la fundación del Movimiento de Liberación Homosexual, MOVILH histórico, en 1991.
MUMS se funda el año 1997, tras la unificación entre el Movimiento de Liberación Homosexual, MOVILH, y el Centro Lambda Chile organización que había surgido de la escisión del MOVILH histórico. Este proceso, llamado de “reunificación”, implicó superar las dificultades históricas del movimiento homosexual en el ámbito del trabajo en VIH y en Derechos Humanos y Ciudadanía, el cual había implicado diversos cismas de la organización matriz.
El proceso de reunificación implicó un fuerte impulso al trabajo en Derechos Humanos y VIH en el ámbito LGTB. Una alianza estratégica entre el Movimiento y la Corporación Nacional del Sida posibilitó el avance en el desarrollo de investigación y propuestas de trabajo hacia sectores de la población LGTB especialmente vulnerables frente a la epidemia del VIH, como aquellos vinculados al comercio sexual trans y HSH (hombres que tienen sexo con hombres).
Un producto orgánico importante de los primeros años de desarrollo de este trabajo fue la politización del mundo trans, y la posterior creación de la organización TravesChile, grupo que prontamente cobró su autonomía, desarrollando líneas propias, y permitiendo que, al corto plazo, diversos otros surgieran tanto en la capital como en provincias.
La revitalización del Movimiento con casa nueva, en la calle Violier cerca de Vicuña Mackenna, promovió la participación de diversos grupos de interés, implicando la diversificación de actividades y generando, a su vez, nuevos desafíos para la organización. Los primeros años del Movimiento reunificado, pronto llamado de unificación, se vieron afectados por los estragos de la epidemia del VIH. Así, destacados dirigentes, activistas y amigos fueron desapareciendo.
La experiencia de activistas como Luis Gauthier, Carlos Sánchez, Víctor Parra, Marcos Ruiz, Fernando Muñoz, Claudia Rodríguez, Héctor Núñez, Juan Pablo Sutherland, entre otros, potenció el nuevo Movimiento, pleno de continuidades y cambios. Estabilidad económica, fuertes lazos con aliados sociales y políticos, e infraestructura, fueron generando un marco apropiado a las nuevas y viejas iniciativas. El programa de radio “Triángulo Abierto” fue una de las destacadas continuidades, así como investigaciones, talleres, propuestas al poder legislativo, mesas de diálogo, y mucho más. El trabajo de acercamiento a los partidos políticos de izquierda permitió la presentación de la candidatura a diputado de Carlos Sánchez y, con ello, la creación de grupos de propaganda, como las Brigadas Divine, el Comité de Izquierda por la Diversidad Sexual, la Coordinadora Universitaria por la Diversidad Sexual (actualmente Coordinadora Universitaria por la Disidencia Sexual), Comunidad Ecumenica Gay Lésbica, Grupo Las Guerreras. Todas fueron iniciativas que se desarrollaron al abrigo del Movimiento.
Uno de los principales aportes que generó el Movimiento este periodo fue el acercamiento a los partidos políticos de la izquierda extraparlamentaria. La cercanía desarrollada por la presidenta del Partido Comunista a las actividades del Movimiento influyó mucho en la organización, pero principalmente, en el propio Partido Comunista, organizaciones vinculadas y sus aliados. De este modo se comenzó a tratar con más fuerza el tema de los derechos humanos. El Movimiento comenzó a ser invitado diversas actividades, posicionándose con una opinión política frente a los partidos de izquierda. Fue durante la permanencia en la casa de la calle Alberto Reyes, en la comuna de Providencia, cuando se da curso al proceso de profesionalización del Movimiento, en un momento en donde adquiere mayor relevancia el trabajo técnico a partir de la ONG Centro de Estudios de la Sexualidad.
Con el milenio, comienzan a desarrollarse las marchas por la Alameda que, en un comienzo, fue la vuelta de los paraguas en el mes de junio, con muy pocas personas en la calle. Con el traslado de la fecha al mes de septiembre, la Marcha por la Diversidad Sexual, antes conocida como Marcha del Orgullo, fue adquiriendo cada vez más fuerza y participación, llegando a 20.000 personas aproximadamente en 2009.
El Movimiento de la Diversidad Sexual, MUMS, aspira a la amplia participación de sus integrantes en los distintos equipos de trabajo, no desarrollando actividades en división entre orientaciones sexuales o identidades de género. Las diferentes personas participan y aportan de manera transversal a los lineamientos de la organización.
MUMS es una organización democrática y participativa, cuya máxima instancia es la Asamblea. Esta elige dirigentes para constituir la Coordinación Política, que es la instancia que dirige el Movimiento entre Asamblea y Asamblea. Dentro de la organización se encuentran los equipos en los cuales se desarrolla la discusión, planificación y ejecución de proyectos y actividades.
Como organización de la diversidad sexual, MUMS es una entidad asociada a la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Personas Trans e Intersex, ILGA, así como también a ASICAL, Asociación para la Salud Integral y la Ciudadanía de América Latina y el Caribe. En el ámbito joven, cuenta con representantes en JLU, Jóvenes Latinoamerican@s Unid@s en respuesta al VIH/Sida, y en GYCA, Global Youth Coalition on HIV/AIDS. En el plano nacional, se encuentra asociada a distintas instancias de participación social, política, de salud sexual y VIH. MUMS cuenta con un Centro de Documentación y Memoria para el asesoramiento en investigaciones de pre y posgrado, así como de proyectos de investigación profesional y amateur.
En la actual dirección del MUMS, calle Santa Mónica 2317 de la comuna de Santiago, se desarrollan diversas actividades, como el Preuniversitario de la Diversidad, Centro de Consejería y Atención Psicológica, Talleres de Prevención para Jóvenes, Talleres de Derechos Humanos, programa Radial Armario Abierto, entre otras actividades.








