Lineamientos 2010 – 2011

MUMS, Movimiento por la Diversidad Sexual, es un movimiento político, social, comunitario y cultural, conformado por personas que, desde distintas identidades y experiencias, buscan la transformación integral de la sociedad para el reconocimiento de la dignidad todos los seres humanos y humanas, independientemente de su orientación sexual, identidad de género, o cualquiera otra condición social.

Los múltiples trabajos que MUMS realiza alcanzan, por un lado, los ámbitos de la incidencia política ante los representantes del Estado, con los poderes Ejecutivo y Legislativo, demostrando presencia, instalando nuestras exigencias de igualdad de derechos, y realizando una labor de monitoreo social; como así también, por otro lado, nos pensamos parte de un tejido social dentro del cual aspiramos a construir redes, alianzas y relaciones de paridad con otras orgánicas que amplíen el sentido político de nuestro activismo.

Financiamiento
El trabajo colaborativo es imprescindible para el funcionamiento de MUMS. Por ello, la búsqueda de recursos y proyectos que permitan financiar sosteniblemente nuestra organización, es una responsabilidad transversal y permanente para todos los y las activistas.

Más inclusión y trabajo con organizaciones
Dentro de los desafíos para profundizar en nuestra definición como “Movimiento por la Diversidad Sexual”, se sitúa un trabajo de mejorar transversalmente los conocimientos sobre las diferentes identidades y categorías que conforman la población LGTB. Especialmente la de aquellos grupos más invisibilizados, como lo son las lesbianas y las personas transexuales; potenciando el trabajo que estos activistas realizan dentro del movimiento, y fortaleciendo los espacios de intercambio con organizaciones afines.

Autoformación y Educación
La formación y actualización es una necesidad permanente para todos y todas, la cual requiere más tiempo y circulación de los conocimientos y saberes en los que se desenvuelve cada equipo. Hay una necesidad de avanzar en una mejor elaboración, planificación y sistematización de las instancias educativas, sin abandonar el carácter “entre pares” de nuestras relaciones interpersonales.

Un ambiente para el crecimiento
Por último, todos los trabajos que implica el activismo, requieren de un ambiente que sea propicio para el crecimiento personal y grupal, fortaleciendo las comunicaciones y la convivencia entre los equipos, generando discusiones y reflexiones basadas en el respeto mutuo. Es necesaria la generación de espacios para descomprimir tensiones y reforzar la motivación.