Santiago, 12 de Mayo de 2002

Señor
Presidente de la República
Don Ricardo Lagos
Presente

Señor Presidente:

Nos dirigimos a Ud. a fin de manifestar nuestra sorpresa y malestar ante la decisión adoptada por la delegación chilena ante el Consejo Económico Social de las Naciones Unidas, que votó contra la inclusión de la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays ILGA, como organismo observador de aquella instancia en Nueva York.

Nuestro Movimiento está asociado a dicha Internacional desde el año 1993. Su sede central se encuentra ubicada en la ciudad de Bruselas, Bélgica, y la representación Regional para América Latina y eL Caribe la ostenta nuestra organización desde 1999.

Este voto nos sorprende e inquieta mucho ya que contradice de plano los planteamientos antidiscriminatorios que su gobierno dice sustentar en los últimos años, y pone en duda que efectivamente las propuestas encaminadas a poner término a la discriminación sean efectivas.

Nuestra asociación ha manifestado a otros gobiernos que este voto, probablemente haya sido influido por los casos de abusos sexuales a menores cometidos por miembros de la Iglesia católica y que han sido recientemente revelados a la opinión pública desde los Estados Unidos. Sin embargo debemos afirmar categóricamente que ILGA rechaza de plano la pedofilia. No la promueve, ni busca su legalización. Afirmar o suponer su existencia en ILGA da cuenta de un prejuicio que daña a un importante sector de la sociedad que se ve impedido de ejercer sus derechos como lo hace el resto de la sociedad.

Los objetivos fundamentales de nuestra asociación son los de «trabajar por la igualdad de las lesbianas, los gays, los bisexuales, las personas transgénero y transexuales». Además, los estatutos de la ILGA incorporan la Convención Internacional de los Derechos del Niño como un instrumento que condena cualquier forma de práctica criminal contra los menores de edad.

La decisión de la delegación chilena en la ONU es también motivo de preocupación, temor y estupor en la comunidad de gays y lesbianas en Chile, que con tanto trabajo lucha por abrir espacios de ejercicio de los derechos humanos.

Pensamos que la sociedad chilena, que comienza a abrirse hacia una visión tolerante y solidaria con los derechos humanos, entenderá este voto negativo como una acción que legitima desde el gobierno la discriminación hacia las minorías sexuales y sus organizaciones, siendo esto un grave retroceso en la percepción que hasta ahora se venía desarrollando a nivel social.

Es evidente que ILGA ha sido excluida por una coalición de países católicos y musulmanes en la ONU. Lamentamos profundamente que Chile forme parte de esta campaña. La mayoría de los países musulmanes que votaron en el ECOSOC tienen terribles antecedentes en lo que a derechos humanos se refiere. Estamos seguros de que nuestras organizaciones afiliadas merecen una explicación por el apoyo del embajador chileno a esta campaña homofóbica.

Como miembros plenos de la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays ILGA, estamos muy interesados en conocer los motivos de dicha actuación.

A la espera de sus noticias y atentamente,

Juan Pablo Sutherland      Fernando Muñoz     Marco Ruiz Delgado

CONSEJO DIRECTIVO

MOVIMIENTO UNIFICADO DE MINORIAS SEXUALES

Carlos Sánchez

Secretario Regional

América Latina y El Caribe

Asociación Internacional de Lesbianas y Gays ILGA -LAC