La declaración emitida este 3 de octubre por la Iglesia católica chilena genera un total rechazo de nuestra parte, ya que la misma está basada en creencias y misticismos religiosos que no se pueden imponer a toda la sociedad. Por el contrario, intentar legislar en base a creencias es un retroceso para una sociedad que intenta avanzar en pluralismo y libertad de las personas. Para MUMS esta declaración, además de incitar el odio y la exclusión, es un ataque a las libertades individuales, públicas y la libertad de culto.

Ante ello, declaramos:

1.- Las bases de esta declaración son simplemente pareceres y miradas desde una ética cristiana obsoleta que no puede imponerse por decreto o leyes. Estas temáticas corresponden a la elección individual de creencias, las cuales no se pueden insertar en nuestro orden jurídico, ya que vulneran la libertad y autonomía.

2.- Los argumentos del «orden natural de la sociedad», la moral y la ética son los mismos que durante años enviaron a miles a la hoguera por pensar distinto, justificaron la violencia contra nuestros pueblos originarios y ampararon la sumisión de las mujeres antes los hombres.

3.- Hoy, la Iglesia ha señalado que “las Iglesias Cristianas en Chile rechazamos que en la redacción del actual proyecto de ley que establece medidas contra la discriminación se use el término ‘orientación sexual'», justificando de este modo la exclusión de miles de chilenos y chilenas por su orientación sexual, dejándonos en el desamparo ante la violencia y el odio.

4.- Rechazamos las falacias que intentan relacionar las acciones en defensa de los Derechos Humanos y la No discriminación con la destrucción de la familia o la juventud. Ello no tienen ninguna sustentación científica o social, y sólo se basa en el prejuicio y el miedo a la libertad de expresión.

5.- Ante esta situación, nos mantendremos atentos y movilizados y, de ser necesario realizaremos los máximos esfuerzos y despliegues en defensa de nuestros derechos, como lo hicimos este sábado 1º de octubre en la XIII Marcha por la Diversidad Sexual, junto a más de 35.000 personas.

6.- Hacemos un llamado a nuestros legisladores y legisladoras a votar pensando en la democracia, en la libertad de las personas y el pleno respeto que, como país, debemos al ejercicio y defensa de los derechos humanos suscritos en pactos internacionales.