El pasado sábado 20 de octubre del 2012 se celebró en distintas ciudades del mundo el Día Internacional de Acción por la Despatologización Trans. En Santiago de Chile, se realizó una marcha a las 18:30 horas que se inició en Ahumada con Alameda, convocada por MUMS, Movimiento por la Diversidad Sexual y el Movimiento Trans.

Dicha actividad se enmarca en la campaña internacional «Stop Trans Pathologization», una iniciativa que busca ser una plataforma activista internacional para impulsar acciones por la despatologización trans en diferentes partes del mundo.

Hasta el día de hoy, la transexualidad sigue en los manuales de enfermedad mental como un trastorno. Muchos médicos creen que tienen el derecho de apuntar al otro como enfermo por no estar dentro de sus patrones de “normalidad”. Lo mismo se hacía con la homosexualidad hasta 1990, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió retirarla de estos mismos manuales mencionados anteriormente.

Actualmente la transexualidad se considera un ‘trastorno de identidad sexual’, patología mental clasificada en el CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud) y en el DSM-IV-R (Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales de la Asociación de Psiquiatría Norteamericana). Estas clasificaciones son las que guían a los y las psiquiatras de todo el mundo a la hora de establecer sus diagnósticos. En ellas se comete un error poco casual: la confusión de los efectos de la transfobía con los de la transexualidad. Se invisibiliza la violencia social que se ejerce sobre quienes no se adecuan a las normas de género. De este modo, se ignora activamente que el problema no es la identidad de género, es la transfobía. [1]

Dicho «diagnóstico psiquiátrico de transexualidad» generalmente «se basa única y exclusivamente en estereotipos de género de lo que es un hombre o una mujer. Sin embargo, nadie está capacitadx para evaluar el género de otra persona.»[2]

En ese sentido, ésta es una campaña sin precedentes, en la que se exige principalmente:

  • Retirar la categoría de “disforia de género” / “trastornos de la identidad de género” de los manuales internacionales de diagnóstico (sus próximas versiones DSM-5 y CIE-11).
  • Eliminar de los tratamientos de normalización binaria a las personas intersex.
  • El libre acceso a los tratamientos hormonales y a las cirugías (sin tutela psiquiátrica).
  • La cobertura pública de la atención sanitaria trans-específica (acompañamiento terapéutico voluntario, seguimiento ginecológico – urológico, tratamientos hormonales, cirugías).

Súmate a la lucha contra la transfobia: por el trabajo para la formación educativa y la inserción social y laboral de las personas trans, así como el visibilizar y denunciar todo tipo de transfobia institucional o social.

[1] Red Internacional por la DespatologizaciónTrans. 2010. www.stp2012.info/old/es/manifiesto.

[2] Berredo, Lukas. “Dificultades administrativas enfrentadas por las personas trans en la Región Metropolitana de Chile”. Tesina para acceder al Grado Académico de Licenciado en Comunicación Social. Santiago, Chile.