Columna de opinión por José Luis Díaz*

Para muchos el concepto de Prevención fue construido en conjunto con las Ciencias Sociales (psicología, sociología, antropología; y trabajadores sociales por mencionar algunos.) y concibe a la concepción de un sujeto biopsicosocial en su formación; esto apunta a educar, informar, sensibilizar y hacer lo posible para que los ciudadanos de la República sean capaces de conocer lo que existe a su alrededor desde las tres esferas que lo integran: su biología, su psicología y su entorno social. Dirigirnos  solo a una parte fomentaría la atomización del ser humano y cualquier campaña que responda a una sola línea sería inadecuada y muy poco efectiva debido a lo anterior.

Pues como hemos visto, hoy existe un despliegue histérico de vacunación contra la Meningitisy por supuesto que esto se agradece; repararía en algunos detalles de su implementación, pero este desorden se considera aceptable frente a la alerta que han creado los medios de comunicación. Sin embargo, el objetivo es prevenir el ingreso del virus de la meningitis a nuestro organismo, sobre todo en los más vulnerables o en la llamada población de riesgo. Ahora bien, considerar este tipo de campaña como la mejor para detener todas las enfermedades es un error y un grave error.

En base a esto, deseo referirme ala Campañade VIH/SIDA que está impulsando el Gobierno de turno, la que actualmente se hace solo en algunos centros de salud, y no en la población general.

Primero recordar que en nuestro país existe la ley 19.779 que en su articulo primero refiere  “La prevención, diagnostico y control de la infección provocada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), como la asistencia y el libre e igualitario ejercicio de sus derechos por parte de las personas portadoras y enfermas -sin discriminaciones de ninguna índole-, constituyen un objetivo sanitario, cultural y social del interés nacional. Corresponde al Estado la elaboración de las políticas que propendan hacia dichos objetivos, procurando impedir y controlar la extensión de esta pandemia, así­ como disminuir su impacto psicológico, económico y social en la población”.

En la actualidad esto no se esta entregando, pues mantener talleres que destinen un mínimo de presupuesto al trabajo de base es solo una medida “parche”, así como también el conocido “Salud Responde”. Esto puede dar una pobre explicación y tranquilidad al sector salud y generar la falsa sensación de que “algo” se esta haciendo, pero deja dos puntos sin resolver: cultura y sociedad.

En esta materia no hay mucho que decir, pues no se ha visto nada concreto, no se ha logrado entender que el VIH es un problema social, transversal, que no cruza grupos vulnerables ni grupos de riesgo, sino más bien conductas de riesgo. Este año las campañas prácticamente no han existido  y lo que se ha presentado es la sombra de campañas anteriores, al parecer el VIH sigue siendo una “enfermedad” de la cual no queremos hablar, pues la sexualidad libre “no debería existir ni vivenciarse”, un muy buen argumento cristiano que inunda toda nuestra sociedad.

Datos dela SEREMI Metropolitanade Salud refiere que el 88% de los notificados en la región metropolitana son Hombres, los que a su vez declaran que la vía de contagio en un 90% fue a través del contacto sexual. Se considera este grupo como prioritario dado que la prevalencia de VIH en varones HSH es de 21% según Estudio CHIPREV, y enla RMel VIH presenta una tasa de incidencia de 14,3, doblemente preocupante. El VIH está en aumento, y aun así, no existen campañas preventivas que aborden el tema en su realidad.

En el segundo articulo, en resumen, el Ministerio de Salud tendrá a su cargo la dirección y orientación técnica de las políticas públicas en dicha materia.

Estas políticas deberán elaborarse, ejecutarse y evaluarse en forma intersectorial, con la participación de la comunidad, recogiendo los avances de la investigación científica y considerando la realidad epidemiológica nacional con el objeto de establecer políticas especi­ficas para los diversos grupos de la población, y en especial para aquellos de mayor vulnerabilidad, como las mujeres y los menores. En todo caso, será aplicable, en lo pertinente,la Convención Internacionalde los Derechos del Niño.

En esta materia me pregunto ¿quiénes son las organizaciones que apoyan dichas políticas? No niego de su presencia, pues tengo la suerte de conocer a dos desde su interior y conozco su trabajo y claramente tienen una opinión distinta  respecto de lo que se está haciendo; sobre las otras, por falta de conocimiento no me puedo pronunciar, pero hay que diferenciarlas de las que han hecho un trabajo real y contante en los años y otras que más bien se levantan como bellos símbolos, y qué decir de las que solo se instalan como una marca social.

En cuanto a la prevención, diagnóstico, investigación y atención de salud, el articulo tercero “El Estado arbitrará las acciones que sean necesarias para informar a la población acerca del virus de inmunodeficiencia humana, sus vías de transmisión, sus consecuencias, las medidas más eficaces para su prevención y tratamiento y los programas públicos existentes para dichos fines, poniendo especial énfasis en las campañas de prevención. Tales acciones se orientaran además a difundir y promover los derechos y responsabilidades de las personas portadoras y enfermas”.

La actual campaña impulsada por el gobierno, basada en un enfoque exclusivamente médico y una posible tirada de “tarot” no ejerce la prevención, sino mas bien la detección del virus en el organismo. Bajo esa lógica liguemos las trompas y evitemos los embarazos, o como dijo un buen amigo “ravotril al agua y paramos la ansiedad”, ya que se mide la presencia del virus en las personas, hombres o mujeres, razón por lo cual la campaña que ha impulsado este gobierno en la materia queda por lejos la más precaria e inadecuada.

Se ha instalado el carnet de sanidad  para todos los que tenemos una vida sexual activa, una nueva forma de control, algo más cercano a un certificado sanitario.  Se ha normado y censado nuestro comportamiento sexual, (posiblemente en un futuro estemos hablando de un DICOM sexual) el que estará disponible en la página del ministerio de salud, donde conoceremos la vida sexual de cada ciudadano, “este se hace el examen cada 6 meses y este otro se hace el examen una vez al año” estigmatizando así a todos/as los usuarios/as.

Necesitamos educación, hablar de sexo, hablar de VIH y hablar de SIDA. Necesitamos que nuestro país aprenda a como cuidarse y protegerse, y a su vez, proteger a sus compañeros y compañeras  sexuales.

La verdadera prevención es la educación, el verdadero avance de un país es la educación, la base de un país es la educación, lo que queda en las personas es la educación; cualquier cosa que se aleje de ella está lejos de ser un logro y no puede ser considerado un avance, por lo mismo no podemos hablar de ley antidiscriminación sin educación, no podemos hablar de campañas preventivas sin educación y para otras materias como droga, alcohol, VIH y ETS sin educación es trabajo perdido.

Ya es momento que se detengan y se responda a las demandas sociales no celestiales. Estamos en la tierra Señor Ministro, somos simples mortales. Tenemos envidia, gula, amamos, lloramos, tenemos sexo entre hombres, entre mujeres, mujeres con hombres, entre varios hombres y varias mujeres, hombres con más de una mujer y queremos que sea un recuerdo agradable, un bonito momento, algo que podamos contar a nuestros hijos, sobrinos o nietos; pero para eso debe existir prevención, debe existir educación, debe primar la verdad por sobre  las ideologías y dogmas.

Por el momento la misión está en sus manos, es el ministro de turno. En un futuro estará otro, pero ¿que pasa con los que ayer tuvieron sexo y no sabían nada?, ¿que pasa con los chicos que ayer se entregaron en cuerpo y alma por algunas horas y no sabían como prevenir el VIH?, ¿quién le explicará después, que debido a políticas “pobres” y mal enfocadas nunca escucharon del virus ni cómo  prevenirlo?, en esto radica la responsabilidad social y política.

Los chilenos y extranjeros  pedimos  Educación en Materia Sexual.

Los chilenos y extranjeros pedimos  Educación en Diversidad Sexual.

* José Luis Díaz es activista humano, psicólogo, Equipo de psicología MUMS.

Datos entregados en la página de seremi RM y Ley 19.779.


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